
¿Por qué cambian los precios? Los factores que alteran la oferta y la demanda
¿Por qué un producto puede venderse perfectamente a un precio determinado y, unos meses después, los consumidores dejan de comprarlo? ¿Por qué determinados productos se encarecen rápidamente cuando aparece una escasez?
Para entenderlo debemos analizar dos conceptos fundamentales de cualquier mercado: la oferta y la demanda.
Pero hay algo importante: el precio no es el único factor que determina cuánto compramos o cuánto están dispuestas a vender las empresas.
¿Qué es la demanda?
La demanda representa la cantidad de un bien o servicio que los consumidores están dispuestos a comprar a diferentes precios.
En términos generales, cuando el precio aumenta, tendemos a comprar menos. Cuando disminuye, tendemos a comprar más.
Sin embargo, existen otros factores capaces de modificar completamente la demanda de un producto.
La renta de los consumidores
Una variación de nuestros ingresos puede modificar nuestras decisiones de compra.
Si aumenta nuestra renta, normalmente podremos consumir más determinados bienes y servicios.
Pero, como vimos al hablar de los diferentes tipos de bienes, la reacción dependerá del producto.
La demanda de determinados bienes de lujo puede aumentar considerablemente cuando crece nuestra renta, mientras que la de algunos bienes inferiores puede incluso disminuir.
Los gustos y las preferencias
Las modas también mueven mercados.
Un producto puede hacerse popular rápidamente debido a una tendencia, las redes sociales, un cambio cultural o simplemente porque cambian las preferencias de los consumidores.
En ese caso, puede aumentar su demanda aunque su precio no haya cambiado.
Y exactamente lo contrario puede ocurrir cuando un producto deja de interesar.
El precio de otros productos
Los bienes no existen de forma aislada.
Si aumenta el precio de un producto, puede crecer la demanda de otro que actúe como sustitutivo.
Por ejemplo, si aumenta considerablemente el precio de una determinada marca, algunos consumidores pueden cambiar a otra.
En los bienes complementarios puede suceder lo contrario.
Si aumenta mucho el coste de utilizar un determinado producto, también puede disminuir la demanda de otros productos relacionados con él.
Las expectativas
Lo que creemos que ocurrirá mañana puede modificar lo que hacemos hoy.
Si los consumidores esperan que un producto suba considerablemente de precio próximamente, pueden decidir adelantar sus compras.
Por el contrario, si esperan una bajada importante, pueden aplazarlas.
Las expectativas sobre precios, renta o situación económica futura también influyen en la demanda.
El número de consumidores
Si aumenta el número de compradores potenciales de un mercado, la demanda total también puede crecer.
Los cambios demográficos, movimientos de población, turismo o la entrada de una empresa en nuevos mercados pueden modificar considerablemente su número de clientes potenciales.
¿Y qué factores modifican la oferta?
La oferta representa la cantidad de bienes o servicios que los productores están dispuestos a vender a diferentes precios.
Pero también puede cambiar por motivos distintos al precio.
Los costes de producción
Este es uno de los factores más importantes.
Si aumentan los salarios, la energía, las materias primas, el transporte o determinados impuestos asociados a la producción, producir puede resultar más caro.
En esas circunstancias, algunas empresas pueden estar dispuestas a ofrecer menos cantidad al mismo precio.
Por el contrario, una reducción de costes puede facilitar una mayor producción.
La tecnología
Las mejoras tecnológicas pueden permitir producir más utilizando los mismos recursos.
Automatización, nuevos programas informáticos, maquinaria más eficiente o mejores procesos productivos pueden reducir costes y aumentar la productividad.
En consecuencia, la oferta puede aumentar.
El número de empresas
Cuando entran nuevos competidores en un mercado, normalmente aumenta la cantidad total de productos o servicios disponibles.
Si muchas empresas abandonan el mercado, puede ocurrir lo contrario.
Por eso, el número de productores también afecta a la oferta.
Las expectativas de los productores
Las empresas también toman decisiones pensando en el futuro.
Si un productor espera que el precio de su producto aumente próximamente y tiene capacidad para almacenarlo, podría decidir vender menos ahora para hacerlo posteriormente.
Las expectativas empresariales pueden, por tanto, modificar la oferta actual.
Factores externos
Determinadas actividades dependen especialmente de circunstancias que las empresas no pueden controlar.
Una sequía puede reducir una cosecha.
Una interrupción logística puede dificultar la llegada de materias primas.
Una crisis energética puede aumentar los costes de producción.
Los factores naturales, geopolíticos o logísticos pueden provocar importantes cambios en la oferta.
Movimiento de la curva y desplazamiento de la curva
Esta diferencia es especialmente importante.
Cuando cambia el precio del propio producto, normalmente hablamos de un movimiento a lo largo de su curva de oferta o demanda.
Pero cuando cambia alguno de los demás factores —renta, preferencias, costes, tecnología, número de consumidores, etc.— hablamos de un desplazamiento de la curva.
No es lo mismo:
«Compro menos porque ha subido el precio»
que:
«A este mismo precio ahora quiero comprar menos».
En el segundo caso, algo diferente al precio ha modificado nuestra demanda.
¿Qué significa esto para una empresa?
Una caída de ventas no significa necesariamente que nuestro precio sea incorrecto.
Quizá hayan cambiado las preferencias del consumidor.
Puede haber aparecido un nuevo producto sustitutivo.
La renta de nuestros clientes puede haber cambiado.
O puede haber entrado un nuevo competidor.
Del mismo modo, un aumento de nuestros costes puede alterar la cantidad que podemos ofrecer de forma rentable.
Por eso, cuando cambian las ventas o los márgenes de una empresa, debemos analizar qué está ocurriendo alrededor del negocio antes de tomar decisiones.
En resumen
La oferta y la demanda están en constante movimiento.
La demanda puede cambiar por la renta, los gustos, las expectativas, el precio de otros bienes o el número de consumidores.
La oferta puede modificarse por los costes de producción, la tecnología, las expectativas, el número de empresas o determinados factores externos.
Comprender estos cambios ayuda a explicar algo que vemos constantemente:
por qué los mercados cambian incluso cuando nosotros no hemos cambiado el precio.
Y para una empresa, entenderlo puede marcar la diferencia entre reaccionar a una caída de ventas y comprender realmente por qué se está produciendo.
LRP Economistes
Asesoramiento fiscal, contable y económico
