
Macroeconomía: entender qué ocurre en la economía que nos rodea
¿Por qué suben los tipos de interés? ¿Qué significa que crezca el PIB? ¿Por qué preocupa tanto la inflación? ¿Qué ocurre cuando aumenta el desempleo?
Todas estas preguntas pertenecen a una de las grandes ramas de la Economía: la macroeconomía.
Mientras que la microeconomía estudia las decisiones de consumidores, empresas y mercados concretos, la macroeconomía observa la economía en su conjunto.
Y aunque pueda parecer algo alejado de nuestro día a día, sus efectos llegan directamente a nuestros bolsillos y a nuestras empresas.
¿Qué estudia la macroeconomía?
La macroeconomía analiza grandes variables económicas para comprender cómo evoluciona una economía.
Entre las más importantes encontramos:
el crecimiento económico, la inflación, el desempleo, los tipos de interés, el consumo, la inversión o las cuentas públicas.
Estas variables están relacionadas entre sí.
Por ejemplo, una subida de los tipos de interés puede reducir la inversión de las empresas y el consumo de las familias. Esto puede moderar la actividad económica y, al mismo tiempo, contribuir a reducir determinadas presiones inflacionistas.
Por eso, para interpretar correctamente la economía, no deberíamos analizar cada indicador de forma aislada.
El PIB: ¿cuánto produce una economía?
Uno de los indicadores macroeconómicos más conocidos es el Producto Interior Bruto (PIB).
De forma simplificada, mide el valor de los bienes y servicios finales producidos dentro de un territorio durante un determinado periodo.
Cuando el PIB real aumenta, hablamos de crecimiento económico.
Pero debemos hacer una precisión importante:
que aumente el PIB no significa necesariamente que todas las personas sean más ricas ni que todas las empresas estén mejor.
El PIB permite conocer la evolución general de la actividad económica, pero no explica por sí solo cómo se distribuye la renta ni cuál es la situación particular de cada ciudadano.
Inflación: cuando los precios aumentan
La inflación representa un aumento generalizado del nivel de precios.
Cuando existe inflación, nuestro dinero pierde capacidad de compra si nuestros ingresos no aumentan en una proporción similar.
Por eso puede ocurrir algo aparentemente contradictorio:
cobramos más euros, pero podemos comprar menos cosas.
La inflación afecta a salarios, pensiones, ahorro, costes empresariales y decisiones de consumo e inversión.
Por eso es una de las variables más vigiladas por las autoridades económicas.
El desempleo
Otra gran variable macroeconómica es el mercado de trabajo.
Una economía puede crecer y generar empleo, pero también puede atravesar periodos de menor actividad en los que las empresas reducen contrataciones o destruyen puestos de trabajo.
Una elevada tasa de desempleo tiene consecuencias económicas y sociales importantes.
Reduce los ingresos de muchas familias, puede disminuir el consumo y obliga a destinar más recursos públicos a determinadas prestaciones.
Por eso, crecimiento y empleo suelen analizarse conjuntamente.
Los tipos de interés: el precio de financiarse
Los tipos de interés tienen un impacto directo sobre familias y empresas.
Si aumenta el coste de la financiación, pedir dinero prestado resulta más caro.
Una familia puede aplazar la compra de una vivienda.
Una empresa puede decidir no comprar una nueva máquina.
Un emprendedor puede reconsiderar una inversión.
Por el contrario, unos tipos más bajos pueden facilitar el crédito y estimular el consumo y la inversión.
Esto explica por qué las decisiones de política monetaria pueden terminar afectando a nuestra economía cotidiana.
Política monetaria
En la zona euro, el Banco Central Europeo desempeña un papel fundamental en la política monetaria.
Una de sus herramientas son los tipos de interés oficiales.
Cuando existe una inflación demasiado elevada, una política monetaria más restrictiva puede contribuir a moderar la demanda y las presiones sobre los precios.
Sin embargo, unos tipos elevados también encarecen la financiación.
Aquí encontramos una característica fundamental de la política económica:
muchas decisiones generan efectos diferentes sobre distintas variables.
Política fiscal
Los gobiernos también pueden influir sobre la economía mediante sus decisiones de gasto público e impuestos.
A esto lo denominamos política fiscal.
Durante una etapa de debilidad económica, determinadas medidas pueden intentar estimular la actividad.
Pero el gasto público debe financiarse mediante ingresos, deuda u otros recursos.
Por eso aparecen otros conceptos macroeconómicos importantes como el déficit público y la deuda pública.
Los ciclos económicos
Las economías no crecen siempre al mismo ritmo.
Existen periodos de mayor expansión y otros de desaceleración o contracción.
A estas fluctuaciones las denominamos ciclos económicos.
Durante una expansión suelen aumentar la producción, el consumo, la inversión y el empleo.
En una fase de contracción puede ocurrir lo contrario.
Comprender en qué contexto económico nos encontramos puede resultar muy útil para tomar decisiones empresariales.
¿Cómo afecta la macroeconomía a una pequeña empresa?
Muchísimo.
Imaginemos una pequeña empresa que está valorando invertir 100.000 € para ampliar su actividad.
Los tipos de interés determinarán parte del coste de financiar esa inversión.
La inflación afectará a sus costes.
La evolución del empleo y los salarios puede influir en sus gastos laborales.
El crecimiento económico puede afectar a la demanda de sus clientes.
Y las decisiones fiscales pueden modificar determinados impuestos o incentivos.
Por eso una empresa no funciona de manera aislada.
Forma parte de una economía que cambia constantemente.
Microeconomía y macroeconomía están conectadas
Podemos estudiar ambas por separado, pero en la realidad están continuamente relacionadas.
Una subida de los tipos de interés es una cuestión macroeconómica.
Que una empresa decida cancelar una inversión debido a esa subida es una decisión microeconómica.
La inflación es una variable macroeconómica.
Que una familia sustituya determinados productos porque han aumentado de precio es una decisión microeconómica.
Lo que ocurre en la economía termina modificando nuestras decisiones individuales.
En resumen
La macroeconomía nos permite observar la economía desde una perspectiva global.
Estudia variables como:
PIB, crecimiento, inflación, desempleo, tipos de interés, consumo, inversión, déficit y deuda pública.
Comprenderlas nos ayuda a interpretar muchas de las noticias económicas que vemos cada día.
Pero también permite entender algo mucho más cercano:
por qué cambia nuestra hipoteca, por qué nuestro dinero compra menos, por qué una empresa decide invertir o por qué determinados negocios venden más o menos.
Porque la macroeconomía puede estudiar millones de personas y empresas a la vez, pero sus efectos terminan llegando a cada uno de nosotros.
LRP Economistes
Asesoramiento fiscal, contable y económico
